Contabilidad Básica: 13. El Ciclo contable.

Ciclo contable

En el capítulo anterior vimos como confeccionar el libro Diario y como en él se registraban cronológicamente todas las operaciones de índole económica que realizaba la empresa. En este capítulo vamos a ver el ciclo contable de la empresa.

Debemos recordar que la misión de la Contabilidad es informar a los usuarios de la misma, los cuales, mediante los informes que se desprenden de ella, deberán conocer la situación de la empresa y así tomar las decisiones oportunas (véase el capítulo 1 “Empresa y contabilidad“).

Los informes o balances más habituales que se usan en contabilidad para cumplir con su misión de informar son los siguientes:

  • Balance de Situación: en él se relacionan todos los activos y pasivos de la empresa así como su patrimonio neto.
  • Balance de comprobación o de Sumas y Saldos: en él aparecen todas las cuentas contables que usa la empresa junto con su saldo, distinguiendo si es deudor o acreedor. La suma de todos los saldos deudores deberá ser igual a la suma de todos los saldos acreedores. Si esto no es así debemos repasar los asientos introducidos porque alguno debe estar descuadrado.
  • Cuenta de Resultados o de Pérdidas y Ganancias: en él se relacionan todos los ingresos y gastos que ha tenido la empresa durante el ejercicio.

La actual normativa fiscal, contable y mercantil,  nos obliga a dividir la actividad de la empresa en determinados períodos de tiempo, normalmente de duración anual. A cada uno de estos períodos lo llamaremos “periódo contable” o “ejercicio” y suelen coincidir con el año natural, aunque se puede dar el caso de que no sea así, empenzado, por ejemplo, el 1 de mayo y terminado el 30 de abril del año siguiente. Cuando ahora veamos las fases del ciclo contable de una empresa nos referiremos a uno de estos periodos, coincidiendo siempre los saldos con los que se cierra un período con los que se abre el período siguiente.

Para simplificar la explicación vamos a suponer que estamos tratando con una empresa que lleva funcionando al menos un período contable o ejercicio y no con una empresa de nueva creación.

En el proceso o ciclo contable podemos distinguir las siguientes fases:

  1. Confección del balance de situación inicial: deberá reflejar la situación de la empresa al inicio del período.
  2. Apertura de la contabilidad: mediante el asiento de apertura. En este asiento se abren todas las cuentas contables que necesitemos y traspasamos los saldos del balance de situación inicial a las mismas.
  3. Registro de las distintas operaciones del período: realizaremos los asientos necesarios para recoger las distintas operaciones que realice la empresa en el periodo que estamos.
  4. Periodificación: consiste en realizar unos asientos de ajuste mediante los cuales la empresa ajusta al final del periodo aquellas operaciones que deben imputarse a otros ejercicios además del actual.
  5. Regularización: consiste en realizar un asiento en el que se cancelan todos los saldos de las cuentas de ingresos y gastos llevándolos a una cuenta de “pérdidas y ganancias”, la cual reflejará el resultado del ejercicio.
  6. Cierre del ejercicio: Se realiza el asiento de cierre, cancelando todos los saldos de todas las cuentas abiertas.
  7. Confección del balance de situación final: reflejará la situación patrimonial de la empresa al final del ejercicio. Este balance será el que usemos en el período siguiente para abrirlo.
  8. Confección de las cuentas anuales: Estarán formadas por el balance de situación final, la cuenta de pérdidas y ganancias del ejercicio, una memoria que se habrá de redactar de acuerdo con las normas establecidas en el Plan General de Contabilidad y la cual amplia la información que se desprende de los balances, el estado de cambios del Patrimonio Neto y el estado de Flujos de Efectivo.

En los próximos capítulos explicaremos con más detalle los pasos anteriores así como se realizan los asientos más comunes, viendo ejemplos prácticos para su mejor compresión.

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