El entorno de la empresa y su estructura organizativa

estructura-organizativa¿Influye el entorno de la empresa en su estructura organizativa?
¿Existe un modelo de organización óptimo para todas las empresas?
¿Es necesario dotar a las empresas de mayor flexibilidad organizativa?

Hoy en día el mundo cambia muy deprisa. Los avances tecnológicos, la globalización, o los continuos cambios normativos son solo ejemplos de algunos factores que afectan a las empresas. Pero, ¿en qué medida les afectan? ¿Necesitan las empresas cambiar sus estructuras organizativas para adaptarse a estos cambios?

El entorno de la empresa

Podemos definir el entorno de una empresa como todas aquellas personas, entidades o factores que, sin pertenecer a la propia organización, tienen cierta influencia sobre la misma.

Por tanto, pertenecen al entorno de la empresa:

  • sus clientes,
  • sus proveedores
  • las empresas de la competencia,
  • el gobierno y otras instituciones públicas,
  • la cultura o las costumbres de la sociedad en la que se mueve la organización,
  • la marcha de la economía,
  • las características del mercado de trabajo,
  • los avances tecnológicos que sucedan,
  • etc.
La empresa como sistema abierto

La empresa debe considerarse como un sistema abierto, es decir, que interactúa con su entorno.  Por ejemplo, la empresa se relaciona con su entorno cuando:

  • obtiene recursos para producir sus productos o servicios,
  • los vende a sus clientes,
  • contrata a trabajadores que los produzcan,
  • etc.

Por tanto, cualquier cambio que se produzca en las preferencias de sus clientes, en la disponibilidad de los recursos que utilice o en la normativa que rige el mercado laboral, le afectará de alguna manera.

Flexibilidad organizativa

Numerosos estudios han intentado analizar desde distintas perspectivas cómo influye el entorno de la organización sobre la misma. En este sentido, entre las distintas teorías sobre la organización empresarial podemos destacar una: la teoría de la contingencia.

La teoría contingente intenta relacionar la estructura organizativa interna de las empresas con el entorno en el que actúan.

Según esta teoría no existiría una única estructura organizativa mejor para todas las empresas, sino que la eficacia de un u otro tipo de estructura dependerá del entorno en el que se mueva la empresa. El éxito de la misma dependerá, por tanto, de su capacidad para adaptarse a dicho entorno.

Uno de los estudios más conocidos relacionados con esta teoría fueron los llevados a cabo por Paul Lawrence y Jay Lorsch. En su trabajo analizaron la estructura interna de varias empresas pertenecientes a sectores diferentes. Finalmente llegaron a la conclusión que cuanto más inestable era el sector en el que se movía la empresa, ésta requería una estructura más flexible y menos formalizada. Solo así su adaptabilidad a nuevas condiciones sería mayor.

Por ello, teniendo en cuenta que hoy en día nos movemos en un mundo que cambia continuamente, quizás sea necesario dotar de más flexibilidad a las estructuras de muchas empresas.

Es de suma importancia que los gestores analicen el entorno en el que se mueve la empresa y los cambios que se van produciendo en él. Solo de esta forma podrán prever los efectos que éstos tendrán sobre la organización y podrán adaptarse a las nuevas condiciones con rapidez.

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