¿Cuándo estás obligado a emitir factura?

¿Qué es una factura?Factura

Una factura es un documento que sirve de justificante de las operaciones que un empresario o profesional realiza en el ejercicio de su actividad, es decir, es un justificante de la entrega de bienes o de la prestación de servicios que éste realiza. Pero,

¿debe un profesional o empresario emitir siempre una factura por cada operación que realice?

¿existen casos en los que no sea necesario expedir factura?

¿cuándo puede hacer una factura simplificada?

Obligación de expedir factura

Según el artículo 2 del Real Decreto 1619/2012, de 30 de noviembre, por el que se aprueba el Reglamento por el que se regulan las obligaciones de facturación, todos los empresarios y profesionales están obligados a expedir y entregar factura por las entregas de bienes y prestaciones de servicios que realicen en el desarrollo de su actividad, incluidas las no sujetas del Impuesto sobre el Valor Añadido y las sujetas pero exentas de este impuesto, así como por los pagos recibidos con anterioridad a la realización de las entregas de bienes o prestaciones de servicios por las que deba expedirse factura.

Además, esta obligación incumbe a todos los empresarios o profesionales, aunque estén acogidos a algún régimen especial del Impuesto sobre el Valor Añadido.

Entonces, si soy un profesional o empresario, ¿debo emitir siempre factura por las operaciones que realice?

Como regla general si deberás expedir factura por cada operación que realices en el ejercicio de tu actividad, aunque como veremos a continuación, existe una serie de casos en los que podrás sustituir la emisión de una factura por una factura simplificada u otro documento justificativo.

En todo caso deberás expedir factura y copia de la misma en los siguientes supuestos:

  • Cuando el destinatario sea un empresario o profesional que actúe como tal, independientemente del régimen de tributación al que se encuentre acogido.
  • Cuando el destinatario lo exija para el ejercicio de cualquier derecho de naturaleza tributaria.
  • En las entregas de bienes a otro Estado miembro, cuando el destinatario sea, a efectos del IVA en un Estado miembro de la Unión Europea distinto de España:
    • un empresario o profesional, o
    • una persona jurídica aunque no actúe en calidad de empresario o profesional.
  • Las entregas de bienes transportadas fuera de la Comunidad Europea.
  • Cuando el destinatario sea una persona jurídica, aunque no actúe como empresario o profesional.
  • Cuando el destinatario sea una Administración Pública.

¿Hay alguna excepción en la obligación de emitir factura?

El reglamento de facturación recoge algunos casos en los que no existe obligación de expedir factura, siempre que no sucedan alguna de las circunstancias citadas en el punto anterior, aunque, según su artículo 1, si que existe la obligación de entregar algún justificante de la operación.

Los casos en los que no existe obligación de expedir factura son:

  • Las operaciones exentas del Impuesto sobre el Valor Añadido. No obstante siempre deberás emitir factura si realizas alguna de las siguientes operaciones:
    • Prestaciones de servicios de hospitalización o asistencia sanitaria u otras relacionadas directamente con las mismas (alimentación, alojamiento, quirófano…).
    • Asistencia a personas físicas por profesionales médicos o sanitarios, psicólogos, logopedas y ópticos.
    • Entregas de sangre, plasma sanguíneo y demás fluidos, tejidos y otros elementos del cuerpo humano efectuadas para fines médicos o de investigación o para su procesamiento con idénticos fines.
    • Prestaciones de servicios realizadas por estomatólogos, odontólogos, mecánicos dentistas y protésicos dentales, así como la entrega, reparación y colocación de prótesis dentales y ortopedias maxilares realizadas por los mismos.
    • Transporte de enfermos o heridos en ambulancias o vehículos especialmente adaptados para ello.
    • Entregas de terrenos rústicos y demás que no tengan la condición de edificables, incluidas las construcciones de cualquier naturaleza en ellos enclavadas, que sean indispensables para el desarrollo de una explotación agraria, y los destinados exclusivamente a parques y jardines públicos o a superficies viales de uso público.
    • Segundas y ulteriores entregas de edificaciones, incluidos los terrenos en que se hallen enclavadas, cuando tengan lugar después de terminada su construcción o rehabilitación.
    • Entregas de bienes cuya adquisición, afectación o importación o la de sus elementos componentes hubiera determinado la exclusión total del derecho a deducir en favor del transmitente.
  • Las operaciones realizadas por empresarios o profesionales en el desarrollo de actividades a las que sea de aplicación el régimen especial del recargo de equivalencia, excepto por las entregas de inmuebles sujetas y no exentas del impuesto, por la que si deberán emitir factura.
  • Las realizadas por empresarios o profesionales en el desarrollo de actividades por las que se encuentren acogidos al régimen simplificado del Impuesto, salvo que la determinación de las cuotas devengadas se efectúe en atención al volumen de ingresos, excepto en el caso de transmisiones de activos fijos materiales e inmateriales.
  • Las operaciones realizadas en el desarrollo de actividades que se encuentren acogidas al régimen especial de agricultura, ganadería y pesca, sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 16.1 del Reglamento.
  • Aquéllas otras en las que así se autorice por el Departamento de Gestión Tributaria de la Agencia Estatal de Administración Tributaria, en relación con sectores empresariales o profesionales o empresas determinadas, con el fin de evitar perturbaciones en el desarrollo de las actividades empresariales o profesionales.

Y en aquellas operaciones en las que tengo obligación de facturar ¿Cuándo puedo expedir una factura simplificada en vez de una “factura normal”?

Podrás emitir factura simplificada en los siguientes supuestos:

  • cuando debas expedir una factura rectificativa,
  • cuando su importe no exceda de 400 euros, IVA incluido, o
  • cuando esta no exceda de 3.000 euros, IVA incluido, en las siguientes operaciones:
    • Ventas al por menor, es decir, cuando el destinatario de la operación no actúe como empresario o profesional, sino como consumidor final.
    • Ventas o servicios en ambulancia.
    • Ventas o servicios a domicilio del consumidor.
    • Transportes de personas y sus equipajes.
    • Servicios de hostelería y restauración prestados por restaurantes, bares, cafeterías, horchaterías, chocolaterías y establecimientos similares, así como el suministro de bebidas o comidas para consumir en el acto.
    • Servicios prestados por salas de baile y discotecas.
    • Servicios telefónicos prestados mediante la utilización de cabinas telefónicas de uso público, así como mediante tarjetas que no permitan la identificación del portador.
    • Servicios de peluquería y los prestados por institutos de belleza.
    • Utilización de instalaciones deportivas.
    • Revelado de fotografías y servicios prestados por estudios fotográficos.
    • Aparcamiento y estacionamiento de vehículos.
    • Alquiler de películas.
    • Servicios de tintorería y lavandería.
    • Utilización de autopistas de peaje.
    • Otras operaciones autorizadas por el departamento de Gestión Tributaria de la Agencia Estatal de Administración Tributaria.

Espero que te haya gustado esta entrada. Si aún tienes alguna duda sobre si debes expedir factura por las operaciones que realizas no dudes en dejarnos un comentario.

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